Descubre la Costa Brava en coche: naturaleza y tradición a tu alcance

¿Sin ideas para tus vacaciones? Te proponemos una ruta por la Costa Brava en coche donde descubrir los mejores rincones mediterráneos
14 de mayo de 2018
La perfecta ruta por la Costa Brava en coche
La perfecta ruta por la Costa Brava en coche

La Costa Brava es de esos lugares que sólo con mirar sus imágenes, te imaginas recorrerlo de principio a fin: algo muy posible gracias a las rutas o “caminos de ronda” que la recorren pero, los 214 kilómetros que distan desde Blanes a Portbou, hacen del coche el mejor aliado para ello.

Además, al estar salpicada por encantadoras localidades costeras, siempre puedes aparcar cómodamente y hacer noche a la par que disfrutas de la excelente gastronomía y oferta de ocio que también acompaña a tanta naturaleza viva. ¿Cómo es el road trip perfecto a través de la Costa Brava?

Blanes: la puerta a la Costa Brava

La primera parada dentro de una ruta en coche por la Costa Brava la tenemos en la bella localidad costera que la inaugura. En Blanes nos espera una ciudad activa, llena de ofertas culturales y de ocio, y con encantos naturales en sus alrededores que nos sirven de aperitivo de algo que va a ser muy común en el resto del viaje: acantilados de infarto, pinares que se asoman al mar y una naturaleza que lo conquista todo.

Otra constante de este peculiar viaje será los problemas de aparcamiento: a la omnipresente zona azul, se le suma que al ser ciudades y rincones costeros de gran afluencia turística, aparcar en un lugar que nos sitúe adecuadamente junto al mar y que no se encuentre saturado será casi imposible. No obstante, reservando aparcamiento en el Passeig de Mar de Blanes no solo quedas en pleno casco histórico y en el mismo paseo marítimo, sino también en el punto de partida para recorrer el impresionante puerto que te llevará al mirador del Castillo de Sant Joan, el imperdible jardín botánico de Marimurtra y el tropical de Pinya Rosa: algo más alejado pero muy recomendable de descubrir.

Blanes es la localidad que da inicio a la Costa Brava
Blanes es la localidad que da inicio a la Costa Brava

Platja d’Aro: la Costa Brava más familiar

Considerada como la capital comercial de la Costa Brava, Platja d’Aro es un hermoso centro de ocio y diversión para toda la familia. Rodeado de los encantos que caracterizan al lugar, Platja d’Aro destaca sin embargo por su espaciosa playa y por su núcleo urbano repleto de tiendas, establecimientos de restauración y ocio, tanto diurno como nocturno.

Es el lugar perfecto para, reservando aparcamiento en el parking SABA, darnos un chapuzón sin agobios, comprar lo que necesitemos y entretener a los pequeños de la casa con sus numerosas atracciones como el Parque Acuático Aquadiver.

En sus alrededores nos encontramos con la señorial ciudad de Sant Felíu de Guixols y con Palamós, afamada por su marisco (sobre todo la gamba) y cultura pescadora.

L’Escala: paraíso gastronómico

Nuestra siguiente parada en esta completa ruta en coche por la Costa Brava tiene sabor a anchoas y escalibada. Solo tenemos que reservar aparcamiento en L’Escala, bajarnos del coche y entrar en cualquier restaurante para darnos cuenta que este rincón es el perfecto para darnos un capricho gastronómico.

Para bajar el festín, a pocos kilómetros tenemos las ruinas greco-romanas de Ampurias en un agradable paseo costero entre historia y naturaleza que finaliza en el encantador castillo amurallado.

Quedándonos en el mismo núcleo urbano de L’Escala aún tenemos tesoros que descubrir, como el simpático homenaje al Principito o volviéndonos hacia el sur el Parque Natural del Montgrí, desde el que apreciar las Islas Medas. Pero si no queremos deshacer camino, nada mejor que dirigirnos de nuevo hacia el norte en coche para descubrir la bellísima desembocadura del río Ter en el Parque Natural de Aiguamolls a la par que nos dirigimos hacia nuestra última y mágica parada en este imprescindible tour.

Cadaqués es famosa por sus casas encaladas y como segunda residencia del pintor Dalí
Cadaqués es famosa por sus casas encaladas y como segunda residencia del pintor Dalí

Cadaqués: la joya escondida

Oculta entre las laderas de las montañas del cabo de Creus, aparece repentinamente ante nuestros ojos la villa blanca de Cadaqués. Una parada imprescindible inmortalizada por Dalí, su hijo adoptivo más afamado.

Para llegar a Cadaqués tendremos que tomar una serpenteante carretera comarcal desde Roses, donde emprenderemos una subida rica en paisajes que ya formará parte de la experiencia de visitar este encantador rincón de la Costa Brava. Al poco de llegar, a menos que quieras voltear previamente el pueblo en coche, lo mejor es dejar el vehículo a la entrada reservando parking en la Riera de Sant Vicenç, ya que al ser una localidad construida sobre la colina y arrinconada entre montañas, las plazas de aparcamiento son escasas y casi todas de pago.

Además de simplemente pasear entre sus calles encaladas y empedradas y apreciar el Mediterráneo en uno de sus mejores marcos posibles, desde aquí podrás partir a otro imprescindible en tu visita en coche por la Costa Brava: el cabo de Creus.

Portlligat y el legado de Dalí, el espectacular Monasterio de Sant Pere de Rodes o, si te has quedado con ganas de más surrealismo daliniano, la ciudad de Figueres pueden completar tu viaje en coche en una ruta donde no te faltarán estímulos para disfrutarla al completo.

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